José Antonio Llurba

Soy José Antonio Llurba Farran, tengo 58 años, diplomado en ingeniería de la edificación. Hace unos años que tuve que reinventarme y reconvertirme. Actualmente me dedico a la divulgación holística sobre temas relacionados con al salud mental.

A lo largo de mi vida, por razones laborales, he residido en varios países. En la República Dominicana, en Andorra, en Chequia y en España.

Desde mis 28 años y hasta los 53 he sufrido los efectos de un trastorno mental severo que con los años se agravó. Actualmente estoy sano.

La razón principal de mis constantes recaídas fue la mala praxis que un psiquiatra me aplicó, por lo que mi salud en lugar de mejorar empeoraba vertiginosamente. Dadas las circunstancias pedí una segunda opinión y cambié de profesional. El nuevo afrontó mi patología de una forma totalmente distinta. La abordó dando entrada a otros tratamientos complementarios con la psiquiatría, tales como la psicología, la nutrición, la odontología neurofocal, la kinesiología holística y el yoga Iyengar.

Con este tratamiento he conseguido estabilizarme correctamente sin tomar medicación alguna, recuperando y mejorando a la vez todas mis facultades mentales y fisiológicas.

Mi vida ha sido un continuo calvario. He pasado de tener una familia envidiable a un divorcio fulminante, de una actividad laboral excelente a entrar en el mundo de los parados, de una economía fuerte y saneada a la ruina total. En otras palabras he sido víctima del mal trato psiquiátrico.

Actualmente no tan solo he recuperado mi salud sino que he saneado mi economía y estoy en plena actividad laboral, aunque dentro del mundo del voluntariado y de forma filantrópica. En otras palabras he rehecho y mejorado mi vida.

Siempre me había preguntado “porque me había pasado a mi”, ahora la respuesta es “para que me ha pasado a mi”. Ha sido para crecer como persona. Con mis divulgaciones trato de compartir con los compañeros que todavía están afectados para que puedan recuperarse, para dar voz a los que todavía no la tienen, y sobre todo para que nadie pueda sufrir las precariedades que yo he sufrido.

Con Entheos siento el privilegio de sentirme realizado. Yo le pedí a lo Trascendente fuerza para triunfar, me ha dio flaqueza para que aprenda a obedecer con humildad. Le había pedido salud para realizar grandes empresas, me dio enfermedad, para que haga cosas mejores. Deseé la riqueza para llegar a ser dichoso, me dio pobreza, para que alcanzara la sabiduría. Quise poder para ser apreciado de los hombres, me concedió debilidad para que llegara a tener deseos de Él. Pedí compañía para no vivir solo, me dio un corazón para que pudiera amar a todos los hermanos. Anhelaba cosas que pudieran alegrar mi vida, me dio la vida para que pudiera gozar de todas las cosas.

Al final, no tengo nada de lo que he pedido, pero he recibido todo lo que había esperado.