María Columna Tello

Acabo de entrar en el último tercio de mi vida y sigo aprendiendo, yo diría que aún más intensamente que en el pasado. Soy madre de ya tres estupendas mujeres, acompañarlas en su crecimiento ha sido el más valioso de mis quehaceres.

Mis inicios como cuidadora se podría decir que fueron en la adolescencia, disfrutaba cuidando niños, incluso bebes en mi labor como “canguro” y como voluntaria en el hospital infantil. Recuerdo que mi ilusión era la de ser misionera, no pudo ser, en aquellos momentos, para llegar a ello, había que pasar por el requisito de unirte a una congregación religiosa y sinceramente, esa parte no formaba parte de mis sueños.

No desistí y mi camino continuó en el cuidado, mi primer contrato fue a los 17 años en un hospital, donde tomé contacto directo con el cuidado de seres humanos enfermos. Ya entonces me di cuenta que el aprendizaje de técnicas y formas de asistir a los pacientes era solo una pequeña parte de lo que para mi conlleva el cuidado holístico, es decir no solo del cuerpo, también de las emociones, la mente y alma.

Mi pasión por el cuidado, me dio fuerza para compaginar mi trabajo en el hospital, los estudios de la diplomatura en enfermería y fundar una familia, dando a luz a mi primera hija, 15 días después que me entregaran el título de enfermera diplomada.

Todos mis pacientes han sido y son un ser humano con un nombre propio y jamás un número de cama y ellos me han mostrado sus verdaderas necesidades y enseñado que el cuidado empieza por una verdadera escucha de aquello que su corazón reclama. No siempre son curas, ni tan si quiera medicamentos, sentarse tan solo 5 minutos incluso en la misma cama junto al paciente, abre un universo de posibilidades de acompañamiento y cuidado. Por ello no me conformé solo con estudiar la diplomatura en enfermería, también me formé guiada por las vivencias con mis pacientes, en todo aquello que sentía que necesitaba en cada momento para evolucionar en mi labor como enfermera holística. ¡Y sigo haciéndolo!

Considero esencial el crecimiento personal, ya que es el camino hacia un buen desarrollo profesional. Sobre todo por qué mi VIDA ha sido la mejor enseñanza y sé que puedo ayudar y acompañar a otros humanos que estén viviendo, pérdida de autoestima, enfermedad, impotencia….

Biografía

Estudié la diplomatura en Enfermería, en la escuela universitaria de San Juan de Dios.

  • Obteniendo una preparación científica y humana que me capacitó para valorar, identificar, actuar y evaluar las necesidades de salud y de cuidados de las personas sanas o enfermas, de las familias y la comunidad.
  • Mi función como enfermera es brindar cuidados, realizando actividades que contribuyan a la salud y a su restablecimiento o a una muerte digna. Compartiendo con otros profesionales las funciones de planificación, organización, dirección y evaluación, para garantizar un buen desarrollo de las potencialidades de las personas, la prevención y promoción de la salud y las curas de las personas enfermas o incapacitadas.

Mi formación como terapeuta Gestalt en el Taller de Gestalt.

  • Me permitió conectar con lo más genuino de mí.
  • La Gestalt permite poder tener acceso a las propias necesidades, ser conscientes de ellas y de nuestra reactividad. Tiene que ver con aprender a vivir en el presente y a aceptar todas aquellas partes que somos como un todo integrado. Adquirir un mayor autoconocimiento nos permite desarrollar nuestro potencial y crear nuevas formas, más saludables y satisfactorias, de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

Estoy formada en distintas disciplinas de entrenamiento, coaching, metodología que favorece el cambio y ayuda a conseguir los objetivos deseados.

  • La palabra Coach proviene del inglés y su traducción nos remite a tres acepciones, entrenador, carruaje y cochero, todas ellas tienen un mismo significado: ayudar a llegar a una persona de un lugar a otro anhelado.
  • La salud holística es el objetivo o lugar deseado al que he ayudado a llegar gracias a la metodología humanista y holística del coaching de salud.
  • Hipócrates decía: “Las fuerzas naturales que se encuentran dentro de nosotros son las que verdaderamente curan las enfermedades”
  • El estudio de la PNL (programación neurolingüística) y distintas terapias naturales, ampliaron mi labor como coach.

He llevado a cabo mi misión a través de distintas labores dentro del cuidado, tanto a través de mi profesión de enfermera como en el acompañamiento. Muchos años en la asistencia hospitalaria, y en distintos departamentos, como los de quirófano, urgencias y el periodo más largo cuidando y acompañando a enfermos en sus últimos días de vida.

También he realizado mi labor como enfermera y coach comunitaria, atendiendo a la tan importante faceta preventiva. Realizando programas en la televisión local, charlas y talleres en grupos sociales y en el instituto, donde fui responsable de la consulta sanitaria dedicada exclusivamente a los alumnos.

En los últimos años he desarrollado mi labor en el entorno rural, siendo el cuidado a domicilio junto con el acompañamiento a procesos crónicos el eje de mi trabajo.